el que busca encuentra

viernes, 30 de noviembre de 2012

Casi dos meses sin actualizar. Y no, no es que se me hayan acabado las palabras o que no tenga nada que decir. Quizá es que voy a vaciarlo al twitter, en corto, como una catarsis inmediata en menos de 140 caracteres.

Pero a veces eso no es suficiente. A veces es necesario reunir las ideas, digerirlas, plasmarlas y verlas todas juntas. Cuando decidí abrir el blog fue porque necesitaba un espacio donde acomodar lo que no se puede tener adentro, pero que tampoco tiene sentido que esté afuera. El blog es una especie de limbo.

Y ya se acaba otro año. Y esta vida es tan distinta a la que fue el año pasado. Y el pasado. Y el anterior a ese. Y no se si eso es malo o bueno. Sigo siendo yo, aunque soy distinta. Sería raro si no lo fuera después de todas estas vivencias. Se que en ocasiones sueno como anciana, pero es verdad que a veces siento que he vivido demasiadas cosas para tan poco tiempo.

Y si se fijan bien, digo "he vivido" y no "me han pasado". Ya estoy dejando esa maldita costumbre de sentir que todo me pasa, como si fuera una hoja en el viento. La vida no es así. Uno vive lo que elige vivir, por difícil que cueste creerlo, por difícil que cueste asumirlo. Estoy en eso.



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