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jueves, 31 de marzo de 2011

reflexiones corporales

Esto de la dieta es complicado. Se me antojan cosas que antes no se me antojaban tanto. El pan, los helados, el chocolate... además como recién me pusieron los brackets, es un infierno esto de la comida: no puedo masticar, me duele, ando de malas. Sigue siendo una época difícil.

Me enojo conmigo, soy dura. El problema es que esa dureza no me lleva  a nada. Me regaño porque no me levanto temprano pero por las mañanas apago el despertador. No me gusta como me veo pero es un esfuerzo muy grande hacer algo al respecto. Soy contradictoria. Más bien incongruente. Y no me gusta esa parte de mí. 

Sin embargo, la parte que quiere ser mejor es un  poco -a veces sólo un poco- más fuerte que esa parte autodestructiva que todos tenemos y que en estos momentos en mí está dando mucha lata. 

Por lo menos, otro día más cumpliendo. A cenar licuado de fresas.

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