el que busca encuentra

miércoles, 30 de junio de 2010

hipótesis


En mi otra vida debí haber sido un gran hacker. Bueno no, en realidad las fechas no cuadran, porque en ese caso yo debería tener en estos momentos como 15 años y la verdad es que no... el caso es que es una de mis hipótesis ante la bola de calamidades que he tenido con mis computadoras a lo largo del tiempo. Mal karma. Eso debe ser.

No es que haya tenido muchas, pero ya van dos que me roban. Tuve una primera que me aguantó bastante, hace como 13 o 14 años, fue en la que hice todas mis tareas de la universidad y creo que alcanzó algunas de la maestría y como yo sólo la ocupo casi casi como máquina de escribir, en realidad nunca me di cuenta lo poco actualizada que estaba. No se ni el modelo, ni el procesador ni nada de nada -lo cual contradice mi teoría del hacker... ¡damn it!- sólo recuerdo que era blanca...

Después tuve una lap top, que el compadre nos vendió. También muy viejita, no tenía entrada para CD, y casi nada. Con ella hice el cambio de despedirme de los diskettes y pasar a las USB. En ese apartado también debo decir que he sido bastante desafortunada. He perdido muchas con mucha infromación, de hecho una de ellas tenía todo mi anteproyecto de tesis, el cual tuve que volver a escribir, letra por letra.

Poco después compramos -paguéyosolita-cof-cof- una compu de escritorio muy chidita, negra, de pantalla plana que hacía sabe cuantas cosas. Pero un día misteriosamente, se metieron a robar a la casa y se la llevaron junto con mi tele, mis joyas, mi dvd... digamos que fue un robo especializado y personalizado, hecho por profesionales. Seguí pagándola como 3 meses más :S

La lap-top murió el día que mi querida hermana dejó caer el cargador y ya no tuvo arreglo. Tampoco yo hice el intento de arreglarla (debo confesar) ya que fue parte de los partes de guerra y no tenía sentido quedarme con algo del pasado.

Como no tenía en qué trabajar, saqué una mini lap-top, toda mona ella y ya me estaba encariñando cuando, de nuevo me la robaron, pero ahora sí con un montón de cosas más, de mi BienAmado y mias (snif, snif, sob, sob...) Sufrí bastante, porque ahora sí tenía fotos, archivos, imágenes. Además todavía no acababa de pagarla -auchhhh- por lo que cada que llegaba el estado de cuenta, me acordaba de lo que no tenía ya...

Desde la que ahora escribo es una Lap-top que compré ante la emergencia anterior. Poco a poco he ido catectizándola.Digamos que está dejando de ser cosa para ser objeto.

Sigo sin saber su capacidad, sus características. Yo sólo la compré porque me alcanzaba y porque estaba bonita. Mi BienAmado es quien me asesora en esos menesteres. Espero que la próxima vez que haga una compra de esta naturaleza sea porque soy millonaria y voy a comprarme la más cuqui del mercado. No pido más.

martes, 29 de junio de 2010

de mis búsquedas para dar clases

El día de mañana, en el curso propedeútico que estoy impartiendo, veremos las bases neurobiológicas de la conducta humana, por lo que tuve que ponerme las pilas ya que es un área poco -pero muy poco- conocida para mí. Sin embargo, un libro bastante escuchado y que combina la ciencia con la narrativa, es "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" de Oliver Sacks. Es un texto donde presenta varios casos de personas que tienen alguna alteración neurológica que se manifiestan en conductas bastante peculiares como la que da título al libro. He de confesar que no lo he leído, pero encontré esta presentación y espero que me sirva muuuucho para la clase de mañana con mis pequeños saltamontes


video

domingo, 27 de junio de 2010

Reflexión de domingo por la noche


Por lo general me gusta complicarme la existencia. No se, es algo que de manera natural me sale bastante bien. Siempre me espero hasta el último momento para hacer mis pagos, dejo pasar la semana para empezar a hacer mis lecturas, dejo mil trabajos a mis alumnos cuando sé que quien se echa la soga al cuello al momento de calificar soy yo... y así, podría seguir ennumerando miles de cosas para ejemplificar la maravillosa tarea de enredar mi vida. Justo ahora ando así. No se si el negocio me salga, pero tengo muchas cosas que hacer y el agobio me empieza a cobrar la factura. Pero no puedo estar de otra manera. Un día sin hacer nada pasa, pero dos comienzan a aburrir. Prácticamente me invento preocupaciones.

Mi neurosis aún no me permite disfrutar al cien, espero que un día pueda hacerlo, porque en estos momentos, pareciera como si para poder disfrutar en un lado (y mira que disfruto...) tengo que sufrirle en otro...

miércoles, 23 de junio de 2010

Cartas

He aquí el link para ver las cartas que se enviaron Freud y Einstein, para hablar acerca de la guerra, las dos juntitas y traducidas por López Ballesteros, quien tradujo las obras completas al español

lunes, 21 de junio de 2010

Encuentro de mentes brillantes

El 30 de julio de 1932, Einstein, envió una carta a Freud para cruzar impresiones sobre las guerras. Su pregunta es: ¿Hay algún camino para evitar a la humanidad los estragos de la guerra? Freud le contesta dos meses después, acostumbrado como saben a la comunicación por correspondencia, le habla un poco de todo, que los conflictos entre humanos se zanjan con la violencia, que las pulsiones de los humanos son de dos clases (las eróticas y las de agresión) y muchas más cosas.

Einstein es genial. He aquí unas cuantas frases:



“No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela".

"El que no posee el don maravilloso de maravillarse y de entusiasmarse, mas le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados".

"No tengo talentos especiales, pero si soy profundamente curioso".

"¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?"

"Lo mas incomprensible del universo, es que sea comprensible”.


"la teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia".

viernes, 18 de junio de 2010

Triste, muy triste


Quienes me conocen saben de mi mayor guilty pleasure: Sex and the City. Y también saben que hace pocas semanas se estrenó la segunda película de la serie.

La primera me gustó. Entre nostalgia por ver de nuevo a los personajes, morbo por ver cómo habían pasado los años, ganas de ver el vestuario (y, sobretodo, los zapatos!!!), curiosidad por saber cómo habían resuelto poner la vida de estas cuatro mujeres 4 años después, fui a verla y debo decir que me gustó. No al mil, pero fue digno el asunto. Tuvo como media hora extra de cambios de vestuario que eran realmente innecesarios, pero que tampoco molestaban.

La semana pasada fui a ver la nueva peli. Yo tenía mis reservas. Sabía que poco podía exprimirse a la historia... no porque la vida acabe después de los 40, pero sí porque, a mi parecer, había quedado bastante cerrado en el final de la anterior. También sospechaba de toda la faramalla que se le estaba haciendo al vestuario y a los escenarios, puestos ahora en medio oriente. Pero aún así no podía dejar de verla.

Y me pongo un poco triste al recordarla. La historia se pudo haber resumido en 15 minutos, porque todo lo demás fue una pasarela sin sentido. Fue una película para adolescentes cuarentonas, si es que ese término existe. Sí, fue el mismo equipo y se respetó la esencia de los personajes, pero no se...

Eso no me quita ni un poco de amor por la serie, pero, digamos que fue un pequeño resbalón que preferiría no mencionar.

miércoles, 16 de junio de 2010

Más de W. Allen (para variar)

Gracias a mi amiga Chely (Cómo estás amiga Chely!!, pasas por aquí pero no comentas nada de nada) me he enterado de este blog, donde hablan de unas tiras cómicas basadas en Woody Allen... no se si tuvieron éxito... no se cuántos neuróticos haya (muy pocos como nos pudimos dar cuenta en supervisión de casos... ups...) y de esos a cuantos les guste el humor de este hombre. Por cierto me acordé de un capítulo de Los Simpsons donde están en un festival de cine independiente y Woody le dice a su ex-hijastra/ahora-esposa "¿porqué te enojas? sólo estoy diciendo que sería bueno adoptar a Scarlett Johansson".

Ojalá pudiera conseguir uno...

domingo, 13 de junio de 2010

Esa parte oscura que preferiría no tener...




Soy intolerante. Puedo caber perfectamente en la descripción de "Personalidad tipo A" (aquélla clasificación ochentera/noventera que alguna vez leí hasta en el Selecciones): enojona, exigente, acelerada, buscando siempre el orden y la perfección, estresada al mil, pre-candidata ideal a un infarto...

Y eso es básicamente conmigo misma. Es verdad que eso hace que también espere que los demás hagan lo mismo y me frustro mucho cuando no pasa así. No digo nada, pero inmediatamente muevo la cabeza y pienso para mis adentros: "pobrecillo". Cuando hice mis entrevistas de selección para la formación uno de los doctores que me entrevistó lo resumió en la frase: "así que usted ve a los otros como Dios ve a los conejitos: chiquitos y pendejos...".

Al final, eso no me deja nada bueno. La mayoría de las veces me quedo insatisfecha con los resultados. Enojada porque veo que los otros no se esfuerzan tanto y obtienen lo mismo o más que yo. Triste porque pude dar una respuesta de diez y de nuevo no lo hice.

Me molestan las personas sospechosamente felices y cariñosas, la música a todo volumen, los pretenciosos, la comezón de los piquetes de mosquito, estar atorada en el tráfico cuando se me hace tarde, que alguien me despierte, que llueva cuando me he alaciado el cabello, sentirme culpable cuando racionalmente sé que no debería sentirme, las flacas que comen y comen sin engordar, las gordas que se ponen ropa donde se les salen las lonjas, que le pongan queso a mi comida cuando advertí mil veces que no le pusieran, una última diapositiva de "gracias" en las presentaciones de powerpoint, levantarme temprano, las que van al gym maquilladas, sonreir cuando no quiero, que me digan que baile o haga algo gracioso en las fiestas, lavar los trastes...

No, no soy de esas locas Niurka-Gloria-LaTigresa que a la primera explota. Tampoco creo que sea grinch la mayor parte del tiempo, aunque definitivamente no soy una "happy shiny people". Más bien siento que paso por un periodo de extrema sensibilidad. Mal por los que están a mi alrededor. Mal por mi.

domingo, 6 de junio de 2010

Niña Mala

Hay veces que me siento mala persona. En ocasiones tengo pensamientos politicamente incorrectos, ideas desagradables, fantasías censurables, deseos pecaminosos, sentimientos inaceptables.

Pero hay días en que en verdad siento que soy mala. Y me siento culpable. Hoy me siento culpable de no sentirme culpable. En qué enredos me mete mi neurosis, pero así es. Esto si lo guardaré para el diván...

sábado, 5 de junio de 2010



"No es que tenga miedo demorirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda."


"No aspiro a alcanzar la inmortalidad a través de mi obra, sino simplemente no muriendo."


"Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa."


Woody Allen

viernes, 4 de junio de 2010

Llorar a lágrima viva




Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.


Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

(Oliverio Girondo, poeta argentino)

jueves, 3 de junio de 2010

Mi cabeza ha andado en mil lados. Dice mi papá que eso es andar "como pollo sin cabeza", es decir, dar vueltas y vueltas sin saber a donde. Yo más bien lo veo como el conejo de Alicia: lleno de prisa, apuracióny urgencia, pero sin tener claro a donde ir.

No es que no sepa a donde voy. Es sólo que hay tantas cosas por las cuales ocuparse, que no se priorizar. O lo que es peor, pierdo incontables minutos organizando el día, las actividades, lo más importante... y no hago nada.

No se si a todos les pase igual. A veces siento que sólo soy yo quien siente esta confusión. También sé que el saber que millones de personas pasan por sensaciones similares en realidad no sirve de nada. Y tal vez ese sea uno de los retos del ser adulto: no necesitar que otros piensen o sientan de la misma forma para validarme.

Llego al meollo del asunto. Ser adulto. Creí que ya era. Y no. Y no estoy tan segura de querer serlo.

Pero tampoco quiero ser un pollo sin cabeza...